Sunday, August 30, 2009

Y te harás viejo,
y querrás saber el nombre de los arboles
cuyas sombras visten el camino de tus días;
querrás cantar a sus virtudes,
cuando apenas sean sus proesas.
Camina a la vela de otoño;
borracho escribe la luna;
cierra los ojos al cielo.

Monday, August 17, 2009

Requiem por un arte


Aquí entre nos, no existe el arte cuando tu aliento empaña la palabra poesía. Otrora ya, la sincrónica existencia; es el tiempo del tiempo; consúmance las palabras como el fuego a Alejandría. Aquí entre nos -y somos muchos-, tramitamos la existencia sin preámbulo. Otrora la mágica existencia; el genio en su botella, hermética y mítica como un número en corchetes. Dicen que Europa ha muerto; he dicho: aquí entre nos, la muerte es recuerdo. Tú, europeo, sabes esto; para el otro que el amor sea profecía.

Friday, August 14, 2009

Sí, le tememos a lo desconocido. Lo curioso es que busquemos una salvación igual de misteriosa.

Thursday, August 6, 2009

Por aquí no sopla ni el viento. No, no me refiero al clima, me refiero al aliento.

Tuesday, August 4, 2009

Entre el pueblo y las personas, me quedo con las últimas.

Yo confieso

Amo la quietud en los objetos; la muerte se entrega al ojo sin esperar nada a cambio. Algunos aman al perro pues es mucho lo que da y poco lo que pide. Para mí lo poco, es aún demasiado; un perro muerto, he allí algo bello, he allí un objeto generoso.

Saturday, August 1, 2009

El bufón y el rey

Hoy el rey quiere ver sangre –las hojas conocen la hora en que visten sus colores–. Hoy el rey quiere ver sangre, hoy el bufón tiene la palabra. Él sabe bien que hacer con ella; la desnuda; la penetra; la mutila; reparte sus fracciones a la ansiosa muchedumbre. Ella, la hija mimada de la corte, la espada de seda de los reyes, entregada a las fieras, a la ansiosa venganza de los pueblos. Tras la ovación, el primer minuto de silencio. El báculo real gira leve sobre su eje. Lentamente el silencio se torna en evidencia, el asta brilla en su punta y el rey retiene su victoria. La vergüenza se camufla bajo el irritante sol canícular. El bufón sabe el precio del día, recitar con la boca llena los nombres de la corte.

En memoria de Jaime Garzón, el hombre.